El próximo sábado 27 de septiembre, el CD Universitario Rugby Zaragoza abre sus puertas con motivo del Día del Club, una jornada pensada para que los niños y niñas de Zaragoza, desde los 5 años, puedan acercarse al rugby de una forma divertida, segura y muy especial. Será de 11:00 a 13:00 horas en el campo de rugby del Campus San Francisco de la Universidad de Zaragoza.
Los peques podrán disfrutar de juegos adaptados que les harán sonreír desde el primer minuto: tres en raya con balón, el clásico gavilán o dinámicas en grupo que enseñan a cooperar, compartir y moverse juntos. La mañana terminará con un partidillo de tocata (rugby sin placajes), para que experimenten la emoción del juego sin riesgos. Y lo mejor: los padres también pueden (deben) participar. Porque el rugby, como la vida, se aprende en equipo.
Tras la actividad, a partir de las 13:00 horas, habrá un pequeño tercer tiempo, así como barra de refrescos y cerveza. Una oportunidad perfecta para alargar la mañana, compartir mesa y sentir el ambiente de comunidad que hace único a nuestro club.
Un club con historia y valores
El CD Universitario Rugby Zaragoza no es un club cualquiera: es el decano del rugby en la ciudad, fundado en 1969 y primer equipo zaragozano en alcanzar la Segunda División Nacional. Desde 1991, su sección femenina también compite al más alto nivel, siendo la pasada temporada parte de la segunda división nacional.
A lo largo de más de cinco décadas, el CDU ha transmitido mucho más que técnicas de juego: ha enseñado a generaciones enteras los valores que hacen grande al rugby y que son también los que toda familia desea para sus hijos: integridad, pasión, solidaridad, disciplina y respeto.
Una invitación a crecer juntos

El Día del Club no es solo una jornada deportiva: es una puerta abierta a una experiencia que puede marcar a vuestros hijos para toda la vida. Un espacio donde se hacen amigos, se aprende a confiar en los demás y se descubre la alegría de pertenecer a un equipo.
Por eso, os animamos a venir con vuestros hijos e hijas este sábado. Que prueben, que jueguen, que se manchen de arena y sonrisas. Porque quizá el primer balón que toquen en el Campus San Francisco sea el inicio de un camino lleno de aprendizajes y recuerdos que no olvidarán jamás.